
Las personas con adicciones pierden el control de sus actos. Sienten una compulsión por consumir y buscar drogas, alcohol u otras sustancias, sin importar el costo (incluso poniendo en riesgo sus amistades, lastimando a sus familiares o perdiendo sus trabajos)
¿Por qué la adicción hace que las personas se comporten de esta manera tan destructiva? ¿Por qué es tan difícil dejarlas?
Científicos han demostrado que la adicción es una enfermedad del cerebro compleja y de larga duración, y que los tratamientos disponibles en la actualidad pueden ayudar a las personas a controlar sus adicciones. Pero incluso para aquellos que logran dejar de consumir, siempre existirá el riesgo de que la adicción regrese, lo que se conoce como “reincidencia”.
La base de la biología de la adicción ayuda a explicar por qué las personas necesitan mucho más que buenas intenciones o fuerza de voluntad para romper con sus adicciones. Los investigadores descubrieron que buena parte del poder de la adicción está en su capacidad de secuestrar e incluso de destruir regiones cerebrales fundamentales que se encargan de ayudarnos a sobrevivir.
Los adolescentes son especialmente vulnerables a una posible adicción porque sus cerebros aún no se han desarrollado del todo (en particular, las regiones frontales que ayudan a controlar los impulsos y a evaluar el riesgo), los circuitos de placer en los cerebros de los adolescentes también operan a mayor velocidad, lo que hace que el consumo de alcohol y drogas resulte incluso más gratificante y tentador.
Para tratar la adicción, los científicos han identificado varios medicamentos y terapias conductuales, en especial cuando se usan de manera combinada, que puedan ayudar a las personas a dejar de consumir sustancias específicas y prevenir la reincidencia.
El desarrollo de una adicción involucra múltiples factores: genéticos, biológicos, biográficos y sociales. Puede convertirse en una enfermedad del neurodesarrollo con inicios en la adolescencia o en la infancia, edades en las que, actualmente, comienza el consumo de tabaco, alcohol y marihuana.
La gente consume drogas para sentirse bien, para poder experimentar nuevos sentimientos, sensaciones y experiencias para poder compartirlas en su grupo social. También para disminuir la ansiedad, las preocupaciones, los temores, los síntomas depresivos y los momentos de desesperación.